Several times I  have been compared to Elmer Batters.

e d F o x:

Feet are a woman's second body, one I can enjoy with out her being offended or even aware and my desire to look and touch is increased with the intensity of the shape.  I have combined my  passion for feet along with photography at: chromelady.com.

 

Elmer Batters:

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ELMER BATTERS [01/06/01]

Texto Jose Doppelgänger / Fotografías Elmer Batters © 1995 Taschen

 

Tras la 2ª Guerra Mundial y especialmente a principios de la década de los 50 se produce el nacimiento de uno de los fenómenos editoriales más curiosos y lucrativos de lahistoria : Las revistas para adultos. Sucesoras directas de losantiguos posters de pin-ups utilizados durante la guerra, estas publicaciones mostraban fotografías de chicas con escasa o ninguna ropa, y acompañando a las fotos algún que otro artículo o relato preferiblemente de tono picante.

Como era de esperar, dichas revistas tuvieron una aceptación increible, surgiendo multitud de ellas, y junto a ellas los retratistas de pin-ups.De caracter reservado, Elmer (1919-1997) inició su carrera en Los Angeles a finales de los años 40. Ya desde un principio los elementos esencialesde cualquiera de sus fotografías quedarían perfectamente reflejados en lafrase que daría título a una de sus últimos libros, "de la punta de los dedos   hasta donde termina la media". Dedos de los pies flexibles, pantorrillas bien   definidas y talones bien redondeados eran elementos indispensables encualquier modelo que quisiese posar para él. Unido a todo ello resultanevitable hablar del componente artificial protagonista de la práctica  totalidad de sus fotos: Las medias. Imitado hasta la saciedad  posteriormente, Elmer demostró su maestría en el empleo de éstas comopotenciador erótico, mostrando una gran habilidad para acentuar    y ensalzar las curvas sobre las dos dimensiones del papel, no por menos recibiría el apelativo de "rey del nylon". Junto a las  medias, y en menor medida, otro elemento recurrente era el empleo de zapatos - sobre todo los de tacón de aguja - , pero a  diferencia del uso que les daban sus colegas, éstos rara vez aparecían calzados, con la finalidad de acentuar el arco del pie.Otra característica que le diferenció de sus compañeros es que siempre rehuyó  de las modelos típicas de apariencia inaccesible, mostrando predilección por mujeres de un aspecto mucho más "común" (las cuales por cierto eran reclutadas por la calle o bien mediante pequeños anuncios).  Todo ésto, sumado a su renuncia a todo embellicimiento artificioso yautocensor, así como a algunos aspectos más "técnicos", como la  utilización de película de grano grueso o su rechazo a la utilización de enfoques suaves, provocaba la sensación de realismo que caracteriza  a todo su trabajo. Durante los primeros años de la década del los 60, y a consecuencia de las continuas negativas recibidas por parte de las revistas para  publicar sus fotografías, decide autoeditar sus trabajos creando su propia publicación, Man´s

 Favorite Pastime. No tardaría mucho en tener sus más que menos con la ley y verse envuelto   en juicios acusado de obscenidad. Curiosamente, y a pesar de que la fotografía de pies ypiernas no constituía ningún delito, el modo provocador en que él lo presentaba no era algo que se pudiera considerar "socialmente aceptable", por lo que Elmer termina por vender los derechos de sus publicaciones y continuar con sus labores fotográficas, pero esta vez como  free-lance.Desde finales de los años 60 hasta los años 70 Elmer trabajó para revistas como Leg-O-Rama, Nylon Doubletake o BlacksilkStockings, momento en el cual decide regresar al mundo editorial, esta vez con Leg Art. De nuevo tiene problemas con la censura, esta vez acusado de pornografía, por lo que decide regresar a su etapa como free-lance, trabajando para revistas de la talla deThigh High.

 Finalmente, cuando los editores comenzaron a demandar material   más explícito y la fotografía de pin-ups llegaba a su ocaso, Batters  decidió abandonar, para ya en 1981 ver su carrera relanzada y   alcanzando sus mayores cotas de popularidad cuando Dian Hanson   (editor de Leg Show) reedita para su revista parte de sus trabajos.